AL PAN VINO Y AL VINO
PAN
-¡Es el loco Nero !
-¡Sí! ¡Cuidado!
-¡Cuidado! Que da piedras y tira palos
- Y camina de para atrás
- Habla y escribe y dice las cosas al revés y a todos
les quiere desviar la mente
-Al pan lo llama vino y al vino lo llama pan
-A las feas las llama lindas y a las hermosas feas.
Sí. Era un loco cuya loquera consistía en querer
cambiarlo todo y en mostrarse enemigo acérrimo de la falta de originalidad.
Aterrorizaba encontrarse con él porque confundía con preguntas enrevesadas y
extrañas. Armaba pécanos, truécanos y retruécanos demenciales y andaba como el
judío errante, desterrado de todos los países. Y se prohibió darle agua, fuego,
ropa, cobijo, alimento, so pena de excomunión y hoguera.
Sin embargo, él iba de un lugar a otro, como le
pareciera, pues decía ser “inmune a la ley”. Por eso trazaba en paredes y
murallas, grafittis y expresiones de protesta, gritando con sus escritos, como
con voz de piedra: cambiad, botad las cosas viejas, buscad lo nuevo aunque os
equivoquéis, abandonad la calco-manía, sed creativos, no repetidores…
Dejaba mensajes en las puertas y no había pared de
casa que escapara a su pincel de admoniciones y protestas. Los dueños de casa
lo odiaban porque tenían que pintar las puertas y las paredes a cada rato. Pero
le agradecían los vendedores de trapos de limpieza, brochas y pinturas. Y lo amaban los
pordioseros y los recogelatas, porque los dueños de las casas les arrojaban
monedas para que borraran los letreros que dejaba la mano loca del loco Nero.
Desesperado por
el empleo milenario de los mismos sonsonetes, un día decidió anotar en la
muralla una serie inversa de expresiones y aforismos:
-A donde fueres haz como si no vieres
-A otro hueso con ese perro
-Rey puesto, rey medio-muerto
-Después de la calma viene la tempestad
-Dios le da dientes al que no tiene pan
-Salir con la cabeza en las tablas
-Salir con las piernas entre el rabo
-Más difícil es hallar un pajar en una aguja
-No hagas favores con mucha largueza porque te arrancarán hasta los
dientes
- A gentuza innoble con una tranca de roble
-Si te da la gana deja para mañana lo que puedas hacer hoy
-Genio y figura hasta la locura.
También fue autor de las antinomias “el bruto es inteligente
y el inteligente más que bruto”; “el ignorante es sabio y el sabio es
ignorante”; “el estúpido hace las estupideces y el muy inteligente se las
inspira”; el presumido no vale y el que vale no es presumido; el que mucho sabe
muy poco aprieta; cuanto más poco a poco se anda,
más pronto se llega; mirar demasiado es ceguera…
Contradicciones aparentes que jamás tuvo oportunidad
de explicar, porque le cerraron las puertas de todas las universidades…
De allí surgieron: “a la hora de la verdad, la democracia
tiene de dictadura y la dictadura tiene de democracia”; “hay personas que se
ostentan amantes de la verdad, pero que en realidad la temen, la niegan o la
ocultan”; “los aprovechadores prefieren que los gobierne un burro, porque es
burro y se deja llevar”…
Con cuidadosa caligrafía anotó en algunas paredes
…Se aprenden de memoria unos libritos y de allí nadie
los saca…
…Se alimentan con la comida que mastican bocas
ajenas….
…Bombillos que alumbran mientras los entrevistan. De
resto se les va la luz…
…Sin su pequeño manual de vuelo, se pierden y se
estrellan…
Finalmente, quiso introducir cambios en filosofía, en
ciencias, en sociología, en derecho, en política, etc.etc….Nada de extraño que
una mañana fuera hallado muerto al pie de una muralla que olía a pintura fresca.
A manera de epitafio alguna mano peluda escribió con
letra apresurada y torcida: La
originalidad, si no enferma, mata…


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