Translate

domingo, 1 de julio de 2018

EL POZO PR0FUNDO Juan José Bocaranda E


¿Es imposible que algo así ocurra en el mundo hiperloco que nos toca vivir?.

EL POZO PR0FUNDO

Juan José Bocaranda E

- Yo pienso que pienso estar pensando cuando pienso que pienso seguir pensando que pienso pensar. Pero no estoy loco. Yo no debería estar aquí.

- Entonces ¿por qué te han traído a este lugar?

-Sólo sé que un día bajé  al fondo del profundo pozo. No sabía nadar y podía morir. Pero aun así, me arroje al agua y bajé al fondo del profundo pozo.

-¿Y respiraste?

-Probablemente no porque hubiese muerto. O tal vez sí lo hice pues estoy  vivo. O creo que estoy vivo  pensando que pienso lo  que  no pienso. Y porque así pienso que pienso, pienso que si estoy pensando como pienso, en realidad no puedo estar pensando lo que pienso.

-¡Pero, amigo! ¡Qué casualidad! ¡Yo también he estado en ese pozo tuyo!.

-¿En mi pozo?  ¿Has estado en mi pozo?

-Sí. Bajé  al fondo del profundo pozo. No sabía nadar y podía morir. Pero aun así, me arrojé al agua y bajé al fondo del profundo pozo.

-¿Y respiraste?

-Probablemente no porque hubiese muerto. O tal vez si lo hice pues estoy vivo. O creo que estoy vivo pero pienso que en realidad  estoy muerto.

Uno de los psiquiatras  de guardia gritó y dijo al loquero:

-¡Loquero! ¡Llévese a este loco que tiene dos cabezas.

-Me lo llevo -respondió el loquero-. Pero no tiene dos cabezas sino tres. Y yo iré con ellos a ese pozo. Bajaré  al fondo del profundo pozo. No sé nadar y podré morir. Pero aun así, me arrojaré  al agua y bajaré al fondo del profundo pozo.

-¿Y respirarás?- le preguntó el psiquiatra

-Probablemente no porque podría morir.  O tal vez sí lo haga pues estoy vivo. O creo que estoy vivo pero pienso que en realidad estoy muerto.

-Pues yo también bajo con frecuencia a ese hermoso pozo –dice el psiquiatra-  No sé nadar y puedo morir. Pero aun así, me arrojo al agua y bajo al fondo de ese  profundo pozo.

-¿Y respiras allí, doctor?- le pregunta el loquero

- Probablemente no porque podría morir. O tal vez sí  porque ya estoy muerto.  O creo que estoy vivo pero pienso que en realidad estoy muerto,  pensando que pienso lo  que  no pienso . Y porque así pienso que pienso, pienso que si estoy pensando como pienso, en realidad no puedo estar pensando lo que pienso... 

Todos. Los psiquiatras, los loqueros, las enfermeras, las secretarias, los barrenderos y los demás locos, todos  los habitantes del manicomio, a semejanza de un coro del teatro griego, dicen al unísono, con tonos de letanía y tragedia, como si fuese un rezo:

-También nosotros bajaremos al fondo del profundo pozo. /No sabemos nadar/ y podremos morir./ Pero aun así,/ nos arrojaremos  al agua /y bajaremos al fondo del profundo pozo./ No sabemos si respiraremos o no. /Probablemente no porque podríamos morir./ O tal vez sí pues estamos vivos./ O creemos que estamos vivos /pero pensamos que estamos muertos...

Y la onda  de la monomaníaca cantaleta se eleva por sobre los techos del manicomio, gira sobre las cúpulas  y las torres de la ciudad y se extiende por el Globo, y todos los habitantes de la Tierra dicen, con tonos de letanía y tragedia, como si fuese un rezo:

-Bajaremos al fondo del profundo pozo. /No sabemos nadar/ y podremos morir./ Pero aun así,/ nos arrojaremos  al agua /y bajaremos al fondo del profundo pozo./ No sabemos si respiraremos o no. /Probablemente no porque podríamos morir./ O tal vez sí pues estamos vivos./ O creemos que estamos vivos /pero  pensamos que estamos muertos...Y porque así pensamos  que pensamos, pensamos que si estamos pensando como pensamos, en realidad no podemos estar pensando lo que pensamos....

-¿Y tú qué piensas?
 Yo, por mi parte, pienso que no pienso lo que pienso...Pero también tengo mi profundo pozo...











No hay comentarios: